Datos repartidos
El mismo cliente existe tres veces: como consulta, como cita y como incidencia. Nadie ve su historia completa.
Automatizamos procesos, desarrollamos software a medida y ponemos la inteligencia artificial a trabajar dentro de tu negocio. No como una herramienta más que nadie acaba usando: dentro de tus procesos, con tus datos y en tus ordenadores.
15 minutos · Sin compromiso · Te decimos también si no te compensa
Un negocio pequeño acaba con la agenda en un cuaderno, los clientes en el móvil, el stock en un Excel y las facturas en otro programa. Nada habla con nada, y la información importante vive en la cabeza de dos personas.
Antes de seguir leyendo, respóndete solo: ¿cuántas veces al día repites un dato que ya estaba escrito en otro sitio? ¿Cuánto tarda alguien de tu equipo en encontrar la ficha de un cliente que llamó hace tres meses?
El mismo cliente existe tres veces: como consulta, como cita y como incidencia. Nadie ve su historia completa.
Pasar el albarán al Excel, copiar el presupuesto, apuntar quién ha trabajado. Trabajo que no produce nada.
La mayoría del software de gestión guarda la información de tus clientes en servidores que no controlas.
Según lo que necesites y durante el tiempo que haga falta. No hay un paquete único al que tengas que encajar. Si lo que buscas es una agencia de inteligencia artificial, ahí contamos en detalle cómo trabajamos esa parte.
La mayoría de las empresas no necesita contratar a un equipo de inteligencia artificial: necesita a alguien que se ocupe. Nos hacemos cargo de esa parte — qué automatizar, qué modelo usar, montarlo y mantenerlo funcionando — y formamos a vuestra gente para que sepa usarlo.
Que os encuentre quien os está buscando, y que cuando os encuentre entienda en diez segundos por qué llamaros. Estructura, contenidos y posicionamiento técnico hechos con criterio, no a base de plantillas. Esta misma web es la muestra: sin rastreador de terceros.
Si lo que hace falta es alguien dentro del proyecto, nos incorporamos a vuestro equipo por horas o por meses, facturando como empresa. Desarrollo e inteligencia artificial, con la misma forma de trabajar: se entrega funcionando y probado.
A veces lo que hace falta no es comprar nada, sino que alguien mire cómo trabajáis y diga qué sobra. Auditamos procesos y herramientas y os decimos qué automatizar, qué software os conviene y qué no os hace ninguna falta — aunque la respuesta sea que no nos necesitáis.
No vendemos tecnología. Vendemos cuatro cosas concretas que se notan en la semana de quien dirige el negocio.
Las que se van pasando datos de un sitio a otro, redactando el mismo documento por enésima vez o buscando algo que ya estaba escrito. Ese trabajo desaparece y el equipo vuelve a hacer aquello por lo que le pagas.
Qué cliente no ha vuelto, qué servicio deja margen y cuál no, qué se repite cada mes. Información que ya tienes y que hoy no puedes consultar porque vive repartida en cuatro sitios.
Nuestra inteligencia artificial se ejecuta en vuestros ordenadores. No hay tarifa por consulta, así que cuanto más la usa el equipo, mejor sale la cuenta. Lo contrario de lo que ocurre con los servicios de IA en la nube.
Los datos de tus clientes no salen de la empresa, no hay que firmar acuerdos de tratamiento con terceros y el sistema sigue funcionando aunque se caiga internet o cierre un proveedor.
No somos una agencia que asesora sobre inteligencia artificial: desarrollamos y vendemos nuestro propio programa de gestión empresarial. Clientes, agenda, inventario, presupuestos, personal y caja en un solo sitio, con una IA que trabaja con tus datos reales sin salir de tu ordenador.
Eso cambia lo que puedes esperar de nosotros. Cuando te propongamos automatizar algo no es una idea sacada de un manual: es algo que hemos tenido que resolver dentro de un producto que usan negocios de verdad y que mantenemos cada semana.
En un taller las incidencias son averías y guardas matrículas y kilómetros. En una clínica son consultas y guardas el número de historia. En un hotel, reservas y habitaciones. El mismo programa cambia de nombre y de campos según a quién se instale: le describes el negocio en una frase y él propone cómo debe adaptarse.
No es un asistente conectado a un servicio externo: el modelo se ejecuta en la máquina del negocio. Tus clientes, tus precios y tus márgenes no salen de ahí. Funciona igual con internet caído y no hay coste por consulta: la licencia se paga por ordenador instalado, no por persona.
Pantalla real del programa, con datos de un taller de ejemplo.
La mejor prueba de que sabemos hacer esto es lo que ya está hecho y funcionando.
Carnage: ocho módulos conectados entre sí, varios puestos sincronizados por red local, documentos en PDF con firma de integridad y dictado por voz sin conexión. Desarrollado íntegramente por nosotros, en producción y con actualizaciones cada semana.
Modelos de lenguaje ejecutándose en el ordenador del cliente e integrados dentro del programa donde ya trabaja: redactan presupuestos, resumen información y responden sobre los datos del propio negocio. Sin coste por consulta y sin que la información viaje a ningún servidor ajeno.
Estamos incorporando los primeros casos de cliente a esta página. Preferimos publicarlos cuando podamos contar el resultado con datos reales y con su permiso, antes que rellenar con testimonios de adorno.
Estas dos pantallas son la misma instalación de Carnage. No hay una versión para talleres y otra para clínicas: cambia el vocabulario y los campos, y el programa pasa a hablar como se habla en cada sitio.
No vendemos una licencia y desaparecemos. Cada instalación se prepara para el negocio que la va a usar.
Qué hacéis, cómo lo hacéis ahora y dónde se pierde el tiempo de verdad.
Se configura Carnage con vuestro vocabulario, vuestros datos y solo los módulos que uséis.
Un instalador que lo deja todo listo, incluida la IA. El equipo no tiene que configurar nada.
Soporte directo y ajustes cuando el negocio cambia. Porque cambia.
Que el modelo se ejecuta en el ordenador de tu empresa, no en un servidor de otra compañía. Cuando le preguntas algo o le pides una acción, la información no sale de tu equipo. Por eso funciona sin conexión y por eso no hay coste por consulta.
No. Todo lo que implique crear, modificar o borrar algo se te muestra antes y espera a que lo confirmes. Es una decisión de diseño deliberada: un programa de gestión que actúa solo es un programa en el que no se puede confiar.
Carnage está pensado para adaptarse a cualquier negocio que trabaje con clientes, citas, material o presupuestos: talleres, clínicas, hostelería, comercio, asesorías, servicios profesionales y autónomos. Se ajusta el vocabulario y los datos que guarda a cada oficio. Si tu caso es muy particular, cuéntanoslo y te decimos si encaja o no con sinceridad.
Un ordenador con Windows 10 u 11 de 64 bits y 8 GB de memoria. Nada más: el instalador incluye todo lo necesario, incluida la inteligencia artificial. No hay que contratar servidores ni instalar programas aparte.
No hay descarga pública. Carnage se entrega bajo contrato de licencia y adaptado a cada negocio, porque una instalación sin configurar no representa lo que el programa hace por ti. Si quieres verlo funcionando, pídenos una demostración.
Carnage genera presupuestos, proformas y documentos de cobro personalizados, con numeración propia y firma digital de integridad. A día de hoy no es un sistema de facturación con certificación oficial, y así se indica en los propios documentos. Si necesitas facturación certificada, hablémoslo antes de contratar.
Cuéntanos qué proceso os está comiendo las horas. De ahí salimos con una idea clara de qué se puede automatizar, cuánto costaría y por dónde empezaríamos. Y si no te compensa, te lo decimos igual.
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