El inventario, siempre desfasado
Contar la bodega lleva horas y para cuando se pasa al Excel ya ha cambiado.
Reservas, control de bodega dictando en voz alta, gastos de proveedores y caja del día. Pensado para quien no tiene tiempo de sentarse a teclear.
Contar la bodega lleva horas y para cuando se pasa al Excel ya ha cambiado.
Teléfono, redes sociales y libreta. Y a veces dos mesas para la misma hora.
Se sabe lo que entra en caja, pero no lo que queda después de proveedores y gastos fijos.
El programa cambia de vocabulario y de campos según el oficio. No es la misma pantalla con otro nombre.
Delante de la cámara, dices «han salido dos cajas de cerveza y han entrado cinco de refresco» y el programa entiende los dos movimientos y los aplica cuando confirmas. Sin soltar la caja.
El programa habla como el negocio: reservas, mesas, comensales, zona. Y guarda alergias e intolerancias si hace falta.
Cada compra queda anotada por proveedor y categoría, y el resultado del mes se ve sin hacer cuentas.
Todo funciona en el ordenador del local, incluida la inteligencia artificial.
No. Carnage no es un TPV ni emite tickets de venta con certificación fiscal. Cubre la gestión del negocio: reservas, bodega, proveedores, personal y resultado del mes. Para el cobro en barra seguirás usando tu TPV.
Sí, y es una de las funciones más útiles del programa en hostelería. La transcripción ocurre en tu propio ordenador, sin conexión, y la grabación se borra en cuanto se ha entendido.
Sí. Cada local tiene su puesto y se pueden sincronizar entre ellos por red local o por internet. El número de equipos se acuerda en la licencia.
Cuéntanos cómo trabajáis y te enseñamos el programa ya adaptado a hostelería y alojamientos, sin compromiso.
Solicitar una demostración