Por qué existimos
Kairós AIMA nació de una idea sencilla: los negocios pequeños llevan años
pagando cuotas mensuales por programas que guardan sus datos en servidores
ajenos, cobran por usuario y obligan a trabajar como el programa quiere, no
como trabaja el negocio.
Carnage es la respuesta a eso: un
programa que se instala en el ordenador del negocio, que guarda ahí la
información y que se adapta al vocabulario de cada oficio en lugar de imponer
el suyo.
El nombre viene del simbionte: algo que se acopla a lo que hay y adopta su
forma. Es exactamente lo que hace el programa cuando se instala en un taller,
una clínica o un despacho.
Dirige el proyecto Abel Moreno Miralles,
fundador y responsable de desarrollo. Es quien firma los contratos y quien
responde cuando algo va mal.