La fórmula del tinte, en la memoria
Cuando vuelve una clienta a los dos meses, hay que acordarse de qué se le puso exactamente.
Agenda por sillón, ficha con la fórmula de color de cada cliente, control de producto y caja del día. Sin cuotas por trabajadora y sin depender de internet.
Cuando vuelve una clienta a los dos meses, hay que acordarse de qué se le puso exactamente.
Sin ver la semana de un vistazo, quedan ratos muertos que se podrían haber llenado.
Se descubre a mitad de un servicio, con la clienta sentada.
El programa cambia de vocabulario y de campos según el oficio. No es la misma pantalla con otro nombre.
Vista de día, semana y mes por sillón o por profesional. No deja solapar dos citas en el mismo sitio.
Tipo de cabello, fórmula de color, alergias a tintes, servicios anteriores. Lo define cada centro.
Al cerrar un servicio con producto asociado, el stock baja. Y avisa cuando queda poco.
Lo que ha entrado, lo que se ha gastado y cómo va el mes, sin hojas de cálculo.
Sí, y sin pagar por usuaria. Cada una tiene su acceso y su agenda, y se puede limitar qué ve cada cual.
Sí. En su ficha aparece todo lo que se le ha hecho, cuándo y cuánto se cobró, además de los campos propios que definas (fórmula, tipo de cabello, alergias).
No para trabajar. El programa y su inteligencia artificial funcionan en el ordenador del salón. Internet solo hace falta si quieres sincronizar varios locales.
Cuéntanos cómo trabajáis y te enseñamos el programa ya adaptado a peluquerías y centros de estética, sin compromiso.
Solicitar una demostración